domingo, 6 de junio de 2010

EL PICAFLOR.

Esto es un hecho real

Les había dicho a mis chiquitos en mi visita con motivo del Día del Libro en la Escuela Nº 64 que les iba a mandar fotos del pichoncito de picaflor que yo había levantado del suelo.Les cuento:
Una tarde en que yo estaba en mi cocina, siento un golpe contra el vidrio de la mampara que da al patio y vi con asombro que un pichoncito de picaflor se había dado contra ella y lo vi caer.
Corrí para ver que había pasado con él y ¡oh tristeza! estaba caído en el piso; ¡claro! el golpe que se dio en su largo piquito lo mareó .
Así que presurosa lo levanté y en una pequeña tapa le preparé agua con miel para ver si la tomaba.
En un primer momento estaba como desmayado, todo flojito entre mi mano, pero luego empezó seguramente a salir de su desmayo y ya empecé a sentirlo más vivo; entonces introdujo su piquitoen la tapita y empezó a beber del agua con miel y su recuperación fue muy rápida.
Yo siempre le estuve hablando y sosteniéndolo con mucho amor, así se recuperaba y podía volver con sus papitos y hermanitos y a seguir libando de las flores del jardín.
Cuando vi que ya estaba bien, le di unos besitos y lo dejé que se fuera; así lo hizo, pero se posó en un alambre que estaba casi encima de mi cabeza y ahí se quedó varios minutos y luego se fue con su familia.
Les cuento, que como desde sus abuelos y padres acostumbran a entrar en la casa, él también lo quiso hacer y al ser tan bebé no se dió cuenta del vidrio y de ahí el golpe que se dió.
Pero ahora andará volando, disfrutando de las flores que generosas le regalan su néctar.
Mis tesoros, espero que les haya gustado esto que les conté y que cuando ustedes encuentren cualquier animalito herido o enfermo lo sepan cuidar con mucho amor para que se recupere.
¡El Amor hace milagros!.
Un abrazo para todos y cada uno.
Acá recién lo había levantado del suelo; miren que triste está, atontado por el golpe ¡pobrecito!.


¡Miren qué precioso que está entre la mano de abuela Hortelia todo mimosito!

Acá ya estaba recuperado, se paró sobre sus patitas y tomaba agua con miel

A esta foto se la tomé ya recuperado cuando salió volando de mis manos y se posó en ese alambre.
Para mí, fue un regalo de Dios haber podido tener ese pequeño picaflor entre mis manos; mi corazón está lleno de agradecimiento por ello.

Un abrazo a todos y cada uno.






2 comentarios:

  1. Abuela Hortelia nos encanto ver como cuidaste al pichoncito con tanto amor.El cuento que nos leyo la maestra de tu blog esta hermoso nos encanto Gracias por regalarnos tanto amor.niños de jardinera B

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  2. HOLA HORTELIA!!!....GOOGLEANDO DÍ CON LA FOTO DE TU PICAFLOR EN LA MANO....ENTONCES ENTRÉ....Y ME ENCANTÓ. DEBES SER UNA ABUELA MUY ESPECIAL.
    QUE LOS ÁNGELES TE SIGAN ACOMPAÑANDO!!!
    VIRGINIA LLAMAS

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